Se entiende por profesionales y artistas autónomos, aquellos que realicen actividades profesionales y artísticas, dados de alta en las secciones segunda y tercera del IAE (Impuesto de Actividades Económicas).

 

Los profesionales autónomos incluyen, por  norma general, retenciones del IRPF en sus facturas.

 

Sin embargo,  hay que destacar que una gran parte de los autónomos no tiene que practicar retenciones en sus facturas, bien  porque están dados de alta en actividades empresariales, que son las incluidas en la sección primera del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), o bien porque emiten facturas a clientes particulares, y éstos no deben presentar declaraciones por retenciones a la Agencia Tributaria.

 

El tipo de retención a aplicar con carácter general es, desde el 12 de julio de 2015, del 15% , que es el porcentaje aplicable en 2019.

 

Anteriormente, durante los ejercicios del 2013 y 2014 la retención a aplicar fue del 21%, y desde el 1 de Enero del 2015 hasta el 12 de Julio fue del 19%.

 

En el caso de los nuevos autónomos en actividades profesionales, en el año en que se dan de alta y los dos siguientes, la retención a practicar será del 7%,  siempre que en el año anterior (doce meses anteriores a darse de alta) no hayan realizado actividades profesionales. A partir de ese momento la retención será del 15%. Está reducción se estableció con el fin de favorecer la liquidez en una actividad recién creada.

 

Anteriormente, este porcentaje reducido durante los ejercicios del 2013, 2014 y 2015 (hasta el 12 de Julio) había sido del 9%. Después de esa fecha la retención ha sido, y sigue siendo durante este año del 2019 del 7%.

 

Es importante recordar a los autónomos, que en el caso de que hayan aplicado retenciones en más del 70% de las facturas que han emitido, estarán exentos de presentar el modelo 130 de declaración trimestral del IRPF.

 

También recordar que las cantidades que correspondan a las retenciones deberán ingresarlas nuestros clientes en la Agencia Tributaria y que una vez finalizado el ejercicio sería conveniente solicitar los correspondientes certificados de retenciones a los clientes para saber si las cantidades declaradas por ellos coinciden con las que vamos a declarar.