Salvo algunas excepciones, las pensiones están sujetas a tributación y se declaran en el IRPF como rendimientos del trabajo. Por tanto, las pensiones están sujetas a las mismas consideraciones que, por ejemplo, los ingresos de un trabajador por cuenta ajena y será practicada la retención correspondiente, que dependerá de situaciones familiares y económicas del sujeto pasivo.

 

De todas maneras hay que tener en cuenta que no todos los pensionistas tienen obligación de presentar la declaración de la renta. En concreto, aquellos que perciban rendimientos del trabajo que no lleguen a 22.000 euros al año no estarán obligados a presentar la declaración.

 

Sin embargo, en el supuesto de que perciban dichos rendimientos por parte de dos o más pagadores, deberán presentar la declaración, siempre y cuando la suma de los mismos sea superior a los 12.000 euros anuales, en caso de que los ingresos provenientes del segundo pagador hayan sido superiores a 1.500 euros anuales. Estos son los casos que se suelen dar cuando además de la pensión recibida por la seguridad social, se reciben otras pensiones como por ejemplo las recibidas por planes de pensiones o las que se reciben del extranjero.

 

Entonces, ¿ Cuáles son las pensiones que están exentas de tributar en el IRPF?

Son las siguientes:

 

1. Incapacidad permanente absoluta o gran invalidez: Estas pensiones están exentas de tributación. Esto se aplica tanto a las pensiones procedentes de la Seguridad Social como aquellas provenientes de entidades que la sustituyan como consecuencia de incapacidad permanente absoluta o gran invalidez. El tope de esta exención será la prestación máxima que reconozca la Seguridad Social, tributando el exceso como rendimientos del trabajo.

 

2.Las de orfandad.

 

3.Las pensiones derivadas de actos de terrorismo: Estarán exentas de tributación en IRPF las pensiones derivadas de actos de terrorismo así como las pensiones de viudedad que se deriven de esos actos de terrorismo.

 

4.Las pensiones en favor de familiares: La pensión en favor de familiares está exenta siempre y cuando derive de actos de terrorismo o si ha sido reconocida como consecuencia de una incapacidad permanente en los grados de absoluta o gran invalidez. En cualquier caso, están exentas de tributación las prestaciones en favor de aquellos familiares menores de 22 años.