La licencia de actividad es necesaria para poner en marcha un negocio que, según la Comunidad Autónoma que corresponda, presente un peligro potencial para  la salud o seguridad medioambiental.

 

Este trámite permite al titular de la empresa, desempeñar una actividad económica en un  lugar que reúna la condiciones de habitabilidad necesarias, así como las condiciones medioambientales del negocio.

 

Por otro lado, y mediante la visita que un técnico realizará al establecimiento correspondiente donde se vaya a llevar a cabo la actividad, se especificarán las características del local y su adecuación a la acciones que allí se vayan a realizar.

 

En cuanto a la solicitud de la licencia, ésta debe realizarse con anterioridad a la puesta en marcha de la actividad y en ocasiones esto hace que el principal inconveniente viene por la posible tardanza en la resolución por parte del ayuntamiento, que en algunos casos puede llegar hasta un año hasta la resolución definitiva.

 

Por esta razón, la normativa permite, en la mayoría de los casos, empezar la actividad económica sin haber obtenido la licencia de actividad previa declaración responsable del empresario en el que  reconoce  que se cumplen todos los requisitos necesarios para la puesta en marcha de la actividad. Esto no exime de las sanciones que puedan venir si se incumplen dichos requisitos para la actividad correspondiente.

 

Hay que aclarar que la licencia de actividad no hay que renovarla, ya que no caduca con el tiempo, a no ser que cambien las condiciones del local e incluso si se cambia la actividad que se ejerce. Además, en caso de cambio de titular del negocio, no se renueva la licencia de actividad. Tan solo se presenta una instancia al ayuntamiento,  comunicando el cambio de titular con la documentación correspondiente (solicitud, traspaso de negocio, y firma del antiguo y nuevo propietario). Sería como una declaración responsable del nuevo titular del negocio.

 

Por otra parte, la ley  diferencia a las actividades económicas en dos grupos: inocuas y clasificadas.

 

Las inocuas incluyen a todas aquellas actividades que no generan, en principio, problemas  medioambientales, a diferencia de las actividades llamadas como clasificadas, en las que si puede suponer un quebranto hacia personas (vecinos, transeúntes, etc ) o al medio ambiente.

 

Por lo tanto, es importante conocer la lista de actividades inocuas y clasificadas de la comunidad autónoma donde se realice la actividad, para comprobar en qué grupo se sitúa la nuestra, que se encuentra a disposición de todos los ciudadanos, en los respectivos ayuntamientos.

 

Finalmente, la documentación a presentar, dependerá si la actividad se encuentra en el grupo de inocuas o de clasificadas.

 

En el caso de inocuas, basta con rellenar el formulario que tienen los ayuntamientos para solicitar las licencias de actividad,así como la información respecto a los planos y distribución del local donde se va a desarrollar dicha actividad. Asimismo, habrá que presentar la escritura de propiedad o el contrato de alquiler correspondiente, fotocopia del NIF del empresario y el recibo del pago de las tasas municipales, si existiera.

 

En las actividades declaradas como clasificadas, tendremos que añadir el proyecto técnico de la actividad, realizado por un técnico especializado, así como un escrito en el que se certifique el visto bueno de los vecinos colindantes al local para el desarrollo de la actividad.